Método de Estudio (III)

MÉTODO DE ESTUDIO

Es importante plantearse los Estudios con:

A) OPTIMISMO Y CONVICCIÓN
Si una asignatura resulta complicada, es necesario afrontarla con optimismo y seguridad de éxito. Es importantísimo no sentirse derrotado desde el primer día.

Según diversos estudios, las personas utilizamos un porcentaje muy reducido de nuestra capacidad intelectual, contando con un potencial más que suficiente para superar grandes desafíos, por difíciles que parezcan.

El auto-convencimiento o auto-capacitación que nosotros mismos nos adjudicamos frente a un asignatura influye decisivamente en las posibilidades de aprobarla.

Es necesario que diariamente alimentemos las posibilidades de aprobado, concienciándonos y animándonos para el aprobado.

Con una buena planificación y dedicación será capaz de sacar adelante cualquier asignatura por complicada que sea.

B) ILUSIÓN EN LO QUE HACE
Es comprensible que los alumnos encuentren actividades más apasionantes y que requieren menos esfuerzo que el estudio. Pero si nos planteamos el estudio como una tarea que debemos realizar y la necesidad de aprobar el curso. Es  mejor hacerlo con ilusión y alegría, ya que de esta forma resultará más motivador.

Es conveniente plantearse el curso como una carrera de obstáculos, en la que si saltamos con energía llegaremos antes a un final con éxito. Buscar el lado positivo, cuantas más vayas saltemos menos quedará para terminar la carrera.

Evitar a toda costa la desmoralización e mirar siempre el lado positivo. Esta comprobado que una persona motivada rinde mucho más.

c) SERIEDAD Y RIGOR
Características imprescindibles para un estudiante son: la seriedad y el rigor. Es importante que lo demuestren diariamente a través de:

  • La constancia
  • El trabajo diario
  • La fuerza de voluntad
  • La capacidad de sacrificio
  • La espera de recompensas a largo plazo

Si desde joven se demuestran estas cualidades las recompensas a lo largo de su carrera profesional serán múltiples.

D) BUSCAR LA EXCELENCIA
Es importante tener unos objetivos altos, es decir, no conformarse con los aprobados raspados.

Además, hay que prevenir situaciones de riesgo y para ello llevar a cabo una organización y asimilación diaria de conceptos y contenidos.

Un estudiante previsor, tendrá más opciones de éxito que un alumno que lo deja todo para última hora.

Los objetivos deben ser realistas, es decir, las exigencias que marquemos tienen que ir acordes con los esfuerzos que realizamos diariamente.

El estudiante debe ser consciente de sus capacidades y sacarles el máximo partido. En principio, todos los estudiantes tienen capacidad para aprobar las asignaturas planteadas. Además, es reconocido por numerosos especialistas que utilizamos para los estudios un porcentaje muy bajo de nuestras capacidades.

Se trata de utilizar bien las horas que dedicamos al estudio, es decir, sacando el máximo partido. No se trata de abandonar las actividades de ocio; sino de organizarse y ser constantes.

Además, puede aspirar muy alto sin tener que consagrarse en cuerpo y alma al estudio y abandonar el resto de actividades. Es cuestión de organización y de constancia.

Un estudiante no debe bajar la guardia, debe continuar al pie del cañón.
Es recomendable fijarse metas a corto y a largo plazo:

  • Sacar entre un 7 y un 8 en el próximo examen.
  • Que la nota final en junio sea entre un 7 y un 8.

Lograr objetivos inmediatos resulta gratificante y motivador.

E) EL ESTUDIANTE DEBE SER FLEXIBLE
Si el método de estudio que ha empleado hasta ese momento no le ha aportado resultados, tiene que plantarse mejorar su método. De lo contrario seguirá suspendiendo sin ponerle remedio.

Además, el estudiante debe estar en continua búsqueda de mejoras en su método de estudio, intentando siempre conseguir más eficiencia.

Es recomendable tomar los apuntes de tal forma que se pueda estudiar directamente de ellos, ya que el pasarlos a limpio supone mucho tiempo. Si en vez de pasarlos a limpio, utilizamos ese tiempo para repasar los temas y subrayar lo más importante, realizaremos una asimilación de los contenidos que de la otra forma no tendríamos tiempo.

F)  HUMILDAD
Es necesario que seamos capaces de admitir nuestros fallos, si no los admitimos no los corregiremos nunca. Debemos ser sinceros con nosotros mismos y responsabilizarnos de nuestros errores. Como por ejemplo:

  • La falta de planificación,
  • La poca antelación con la que se inicio el estudio,
  • Los pocos conocimientos que se tenía de la asignatura,
  • El poco tiempo que se le dedico al estudio….

G) ACEPTAR LAS SITUACIONES
Ante un suspenso debemos plantearnos algunos de los siguientes puntos:

  • Analizar las oportunidades que nos quedan,
  • Analizar los errores cometidos,
  • Conocer las causas de esos errores,
  • Intentar que no vuelvan a suceder,
  • Aprender de los errores cometidos…

 BIBLIOGRAFÍA:

Aula Fácil.

Deja un comentario